La hermana de la novia, ingenua, siempre confió en él de manera absoluta, pero no se imaginaba que la propia hermana que vivía con ella era la que hacía que él no pudiera controlarse. Con una actitud segura, una mirada aguda y un comportamiento provocador, la hermana parece desafiar todos los límites de esta relación. Al principio solo eran encuentros fugaces, pero poco a poco, ambos comenzaron a intercambiar miradas llenas de insinuaciones en secreto. El contraste entre la dulce hermana y la audaz hermana crea una atracción extraña, haciendo que el joven caiga en un torbellino sin salida.